viernes, 2 de noviembre de 2012

HOGAR MISKY WASI

No llevo la cuenta exacta, pero hace casi un año que estoy colaborando con el Proyecto Educativo Nómada creado por Juan Pablo Villarino y Laura Lazzarino, (Acróbatas del camino). Cuando les conté que mis próximas vacaciones las pasaría en Bolivia, surgió una idea que consistía en realizar una donación al hogar de nenas huérfanas llamado Miski Wasi, ubicado en la ciudad de Sucre, Bolivia, donde los acróbatas habían pasado con el proyecto para dar una charla. La idea me cautivó desde un principio. Recordé la complicidad que tuvo Marcelo Maquez con el proyecto al acercar una Laptop a la comunidad Shuar de Ecuador y pensé que sería para mí todo un placer realizar la donación al hogar en representación del proyecto educativo.

Para realizar la donación necesitábamos la ayuda de los cómplices del proyecto, tanto es así que Marcelo Maquez y Julieta Sassano de Buenos Airesse tomaron el trabajo de juntar libros y útiles escolares para el hogar de las nenas, de esta manera me hicieron llegar todo vía encomienda a Rosario, Argentina.


De esta manera emprendí mi viaje en solitario a la tan esperada Bolivia. Un mar de aventuras me estaba esperando y yo iba preparado para nadar en él. Luego de un largo viaje, Potosí me recibió con los brazos abiertos, pero llenos de lluvia. El miedo a no poder visitar el salar de Uyuni me llevó a cambiar mi ruta. Decidí ir directamente a Sucre y pasar unos días hasta que el tiempo mejorara.
Los haces del sol se filtron por las cortinas iluminando mi habitación, y me despertaron de la mejor manera. Me levanté y le devolví el saludo de los buenos días al portero del hostel, salí hacia la calle con la mochila llena de alegrías y esperanzas en busca de un rápido desayuno y un intrépido taxista que lograra ubicar la dirección del hogar de las nenas. Antes de partir, me encontré con Nuria, una viajera belga a quién había conocido días atrás, y que se había entusiasmado con el proyecto. Nos recibió Miriam con una sonrisa de delfín y saludos de buenos días. Nos invitó a pasar. Desde el patio, las nenas nos miraban con curiosidad. Le conté a la responsable que venía en representación del Proyecto Educativo Nómada de Juan y Laura. Muy brevemente nos contaron algo sobre las nenas, que son víctimas de la pobreza y el abandono, de la violencia familiar y hasta se han detectado abusos sexuales en las niñas, algo realmente lamentable. El hogar es su refugio. Ellas viven de lunes a viernes en el Miski Wasi y los fin de semana la pasan con sus familiares o la gente que la tiene a su cargo. La idea del hogar es que no pierdan ese contacto familiar, ya sea directo o indirecto, puede ser un tío, una tía, primos, vecinos, sea quien sea que este al cuidado de ellas. . Este año se agregaron 3 niñas más que en total suman 25. 


Antes de salir al patio a conocer a las nenas me quede observando un segundo un mural lleno de fotografías, entre las cuales había una de Laura junto al mural realizado después de la proyección. Muy tímidamente me recibieron las niñas. Para ganar su confianza les mencione que yo era amigo de Kim, la chica voluntaria que había trabajado allí y sugerido el lugar a Juan y Laura en 2011. Las niñas rápidamente mencionaron las fotografías y el mural, de la mano me llevaron adentro para verlo y nombraron, los camellos, los pingüinos y mujeres con las manos pintada. Nunca me sentí tan cerca de los Acróbatas del Camino. Debo confesar que todavía no los conozco personalmente, pero me llenó de alegría poder estar ahí donde ellos habían dado la charla, y dejado una huella bien marcada. Tomamos unas fotografías grupales junto a las niñas y también con algunas voluntarias. De esta manera nos despedimos hasta la tarde, pero en un instante teníamos por lo menos dos o tres niñas aferradas a nuestras piernas pidiendo que no nos vayamos y preguntando cuando volvíamos. Se me partió el alma, sentí unas ganas de llorar porque sabía que volver era muy complicado. Esa mañana con las niñas me di cuenta del amor y del cariño que les hace falta, pero para calmarlas un poco les dijimos que pasariamos por la tarde a recoger los dibujos que estaban haciendo para nosotros, y estar otro rato junto a ellas.



Miski Wasi y su gemelo de nenes, el Hogar Mallorca reciben un subsidio de la Fundacion Amazonia de España, que debido a la crisis que esta pasando ese pais será suspendido por un tiempo. En tanto el hogar Miski Wasi ya tiene a disposicion varias habitaciones ubicadas en el mismo lugar donde se podran alquilar para las chicas estudiantes, viajeras o valuntarias y asi de esta manera poder palear un poco mas la situacion economica. Si te interesa saber cómo hacer para ayudar a las nenas, trabajar como voluntario u alojarte allí para colaborar, escribinos al mail de contacto.

Por la tarde, Nuria y yo volvimos a buscar las cartas y a despedirnos de las nenas. Miriam nos acompaño a la puerta y nos volvio a dar las gracias. Nos dijo que estaba muy contenta por la donacion de parte del proyecto, nos recalcó que muchas personas se hacercan al hogar por única vez y luego no vuelven más, pero de esta manera es como si Juan y Laura hubiesen pasado por segunda vez.


La sonrisa de la oscuridad batallaba nuevamente con las primeras luces de la ciudad Nuria y yo, en medio de la noche, caminamos juntos por la hermosas callecitas de Sucre, pausadamente y en silencio, ambos pensando en todo lo que vivimos en ese momento. Creo que todo fue mucho mas de lo que yo esperaba y me sentí muy feliz de haber vivido una experiencia diferente. Agradeci a Dios por haber puesto a Juan y Laura en mi camino. Gracias a ellos pude experimentar miles de hermosas sensaciones con las niñas del hogar, pero sin dejar de pensar que podriamos haber hecho mucho más y que todo es posible en la vida. Si todos depositaramos un grano de arena a cada causa de bien para la gente y el mundo, quizás algo podríamos cambiar. Estoy seguro que no faltará otra oportunidad de poder colaborar con el Proyecto Educativo Nómada y que mis viajes no serán sólo por placer, sino por compromiso con la gente y por esta causa tan linda que han creado Juan y Laura. Desde todos los rincones del mundo los cómplices y la gente siempre les vamos a desear "Buenos Caminos".
Al dia siguiente junto a Nuria salimos con rumbo a Potosi para internarnos en la mina de plata mas grande de sudamerica, pero eso se los cuento en la proxima.

domingo, 2 de septiembre de 2012

SUCRE - BOLIVIA 2012


Este viaje a Bolivia lo tenia programado para Diciembre del 2011, pero debido a una operación de urgencia tuve que cancelar todo para el próximo año, más exactamente finales de febrero del 2012. 


  El gran día llego, salí de la terminal de Rosario a las 5,30 de la mañana con destino a la Quiaca. Llegue a la frontera a las 5,30 del dia suiguiente, todavía era de noche, no tenía idea de donde quedaba la frontera así que me tome un taxi que me costó unos $7. En migraciones no había nadie, solo un señor oriundo de Tupiza, este señor  me informa que migraciones abre a las 7 Hs. Hasta ese momento no me sentía solo, charlamos un poco con este hombre pero tambien pensaba  en la cantidad de gente que iba a conocer en Bolivia, sobre todo turistas como yo. De repente llega una pareja de mochileros hablando en Francés, me preguntan en español el horario de apertura de migraciones, les señale que solo hablaba español y me contestan que ellos también y me cuentan que estaban los dos trabajando en Buenos Aires por un año. De esta manera ya tenia dos compañeros de viajes, Xavier y Margarita eran fanáticos del futbol y cuando le dije que yo vivía cerca de la ciudad de Messi, (Rosario) se pusieron como locos, me preguntaron si podían viajar a Rosario a conocer su familia algun dia, les dije que no habia problemas. La verdad una parejita muy amable con quienes fuimos a desayunar a la terminal de Villazon.

 
  Cruzamos la frontera y llegamos a Villazon donde decidimos cambiar dinero y aquí me surgió el primer problema, en toda Bolivia no se aceptaban dólares serie B, por suerte pude cambiar bastante, me quedaron colgados 200 dólares lo que me restringió mucho en mis gastos y los planes que tenía en mente. De todas maneras no me puse nervioso porque muchas veces leí que "en Bolivia te puede pasar de todo”. Caminamos hacia la terminal  luego de un rico desayuno, fuimos a sacar pasajes a Uyuni y aquí otro gran problema, debido a las fuertes lluvias el camino Villazon-Uyuni estaba cortado, tanto para el tren y para los micros, (en Bolivia los buses o micros se llaman "flota") así que tomamos el camino más largo, Villazon-Potosí-Uyuni, el clima no ayudaba mucho y llegando a Potosí pensé que sería mejor bajarme e  ir directo a Sucre hasta  que mejore el clima y asi poder disfrutar del salar para mi regreso.


Llegamos a Potosi junto con la lluvia, decidí bajarme e  ir a Sucre y abandonar a mis amigos de Francia que iban a Uyuni, la verdad una pena  pero quedamos en vernos en Capital Federal cuando terminemos de viajar. Al bajar de la flota  sentí un terrible dolor de cabeza lo que me recordó que no había comprado el punacap (pastilla para el mal de la altura) y ya tenía mi mochila dentro de un taxi que me llevaría a Sucre y no pude comprar nada para calmar el dolor. El camino a Sucre es muy sinuoso y su asfalto es impecable, por 30 bolivianos y tardando 2 horas y media llegue a la tan recomendada Sucre, la verdad me sentía muy cansado y mi cabeza iba a explotar, llegue a las 20 hs y camine en busca de algun hostel y una farmacia salvadora.


 
Encontré un hostel frente al mercado central, era un poco caro 70 bolivianos pero tenía toda una habitación para mi solo con baño privado. Me fui corriendo en busca de una farmacia y compre las pastillas, luego comí una pizza y a dormir. El domingo amanecí mucho mejor, esa mañana desayune y me fui conocer el mirador "La recoleta"  lugar donde se puede ver toda la ciudad de Sucre, tome varias fotos pero yo quería una con la ciudad de fondo y en ese momento ocurrió algo muy mágico, conocí a Nuria Baeten de Bélgica, una chica que hacía 6 meses que estaba recorriendo América y hablaba perfecto el español ya que su madre es de Barcelona, luego de varias fotos decidimos ir a conocer el mercado central, Nuria me cayo muy bien y creo que yo a ella porque me dijo que no tenía problemas en recorrer la ciudad conmigo, 3 días pasamos juntos y hablamos de todo, tanto que la amistad fue creciendo a un punto que decidimos ir Potosí y hacer el salar juntos. 


  Sucre es una ciudad colonial, fue la primer capital de Bolivia y es donde se firmo la independencia. Una hermosa ciudad con una arquitectura increíble, todo está limpio y ordenado, a mi nunca se me cruzo por la cabeza que existía un lugar así en Bolivia. Sus parques son maravillosos  muy bien diseñados y cuidados, calles limpias y los balcones de madera que están en todas sus calles marcan la diferencia con otros lugares, sitios muy acogedores para desayunar y comer, tiendas y negocios artesanales muy lindos. 



Con Nuria tratamos de probar diferentes sabores de comidas y frutas, en diferentes lugares, lindos y no muy lindos, teníamos que sentir que Bolivia era diferente a todo y creo que lo logramos. El ultimo día  conocimos la Casa de la libertad donde esta toda la historia de Sucre y lo que más quería ver y conocer fue la primer bandera Argentina creada por Belgrano, también ver donde descansan los restos de Juana Azurduy, me llene con mucha historia y salí con muchos más conocimientos que con los que había entrado. Sin lugar a dudas Sucre me conquisto desde el comienzo, desde todo punto de vista. Al dia siguiente junto a Nuria fuimos al hogar de niñas huerfanas Miski Wasy a entregar una donacion que yo traia desde Argentina por medio "proyecto educativo nomada" de Juan Villarino y Laura Lazzarino los "ACROBATAS DEL CANIMO" pero esa historia se las dejo para el proximo post.